Consultoras de Servicios IT en Latinoamércia: "prestadores de verdaderas soluciones para clientes reales?

En esta época de globalización generalizada, donde las barreras geográficas y tecnológicas no son un impedimento, los prestadores de servicios profesionales latinoamericano estamos iniciando un nuevo camino en el que debemos aprender a posicionarnos.

Las potencias económicas que antes consumían los servicios y recursos humanos de países como India e Israel, casi en forma exclusiva, han comenzado a mirar hacia Latinoamérica con mayor énfasis que nunca.

Argentina es uno de los países que dice estar a la vanguardia de prestación de servicios Offshore y Nearshore (nuevos término post Out Sourcing), quizás por algunos factores externos, más que por sus reales capacidades.

India presentó un modelo interesante de trabajo para los norteamericanos y los europeos, al demostrar que por años se han estado preparando para dar servicios exclusivamente a ese mercado demandante. Los niños son educados en el idioma inglés y las especializaciones técnicas son dictadas en forma gratuita en prácticamente todo el país.

Bajos costos en la mano de obra y respuestas aceptable con habilidades técnicas probadas, convierten al mercado indio en un atractivo singular para las empresas del primer mundo.
El soporte de este modelo esta garantizado por una situación coyuntural, donde la población India supera los 90 millones de personas donde la mayoría intenta emerger de la pobreza, más el adicional de los aspectos mencionados antes.

Otro modelo presente en el mundo, pero a mi entender diametralmente distinto, es el isralelita, el cual pareciera ser una suerte de clonación del modelo norteamericano.
Este mercado de prestación de servicios se expande a todo el abanico posible, logrando ser más amplio que el conjunto de servicios hindú.
Las capacidades técnicas y de resolución de problemas de los israelitas en distintos ámbitos (no solo IT y servicios informáticos), es bien muy conocida en todo el mundo.
La cara de estas empresas está escondida detrás de las marquesinas que promueven sus servicios en los sitios con formatos totalmente “yankizados”. No hay forma de detectar una diferencia entre un proveedor norteamericano y uno israelita, sobre todo si no es necesario mencionar el origen de la prestadora.

Argentina se encuentra en la disyuntiva de definir un modelo útil de prestación de servicios al exterior, desde hace varios años ya, encontrándose en discusiones y comparaciones, justamente estos dos modelos mencionados.

Al igual que años atrás desde el noviciado, los hindúes e Israelitas comenzaron a dar servicios a los mercados del primer mundo, hoy nos toca “en carne propia” incursionar en esa empréstito y arrancar desde una posición demasiado poco madura y con capacidades más que limitadas para hacerlo con buenos grados de garantías internas.

Una enorme cantidad de individuos  y grupos de Argentina se han asociado en pos de esta “ola de servicios” (Outsourcing, Offshore, Nearshore), con la promesa de generar trabajo, ganar dinero y establecer relaciones duraderas con clientes del exterior.

Sin embargo hay factores que favorecen a una enorme volatilidad en dichas relaciones. Un  grupo de factores son de índole interna y tienen que ver con la falta de un verdadero apoyo por parte de los gobiernos, notándose la falta de capital destinado a este tipo de empresas, falta de asesoría y formación específica para entender y generar relaciones con el exterior y el establecimiento de un formato específico para ser competitivos “sin relegar precio” y generando valor en forma bilateral. Por supuesto los mecanismos de protección a los operarios empleados, pueden ser fácilmente sorteados.

Sin duda esta es una oportunidad de oro, pero hay que tener cuidado por que “no todo lo que brilla es oro”.
Este actor primario proveniente del exterior está comenzando a manifestar algunas restricciones importantes luego de la “crisis económica de 2009”. Un síntoma claro, es que hoy muestra su capacidad de permanecer en una puja sin cuartel para ganar a su favor un precio por una diferencia de U$D300 ó menos, quizás destinado a un recurso humano.
Otra restricción es que sus proyectos en realidad podrían no ser para satisfacer una necesidad propia, sino que ellos mismos están siendo terceros para la satisfacción de un cliente más importante en la pirámide. Entonces comienza una cadena de tercerización de tercerizaciones, la cual aprieta a los que se encuentran al final de la cadena de cobro, es decir al principio de la cadena operativa.

Es posible que estemos siendo proveedores de individuos y grupos conformados con el mismo propósito que el nuestro y que tienen la capacidad de destinar algunos capitales pequeños para tercerizar un trabajo que les ha sido confiado a ellos.

Creo también que podríamos estar siendo utilizados para pujas de precios y ya he podido ver pujas entre proveedores de Buenos Aires y Córdoba para un mismo cliente de EEUU.

Es muy fácil para nosotros desconocer a donde está “el brazo del río con la veta de oro” y cual es el que solo deja residuos.

Por otro lado aquí mismo pareciera ser mejor establecer un  “gran pasamanos  de RRHH freelance”, en lugar de conformar empresas que realmente cuenten con sus propios recursos, de infraestructura y humanos, manifestándose prestadores de verdaderas soluciones para clientes reales.
Para esto, hay que asumir riesgos, inclusive si nuestro cliente no nos habilita plenamente los recursos para proyectos en fases iniciales. Es decir que suena más serio si logramos establecer nuestra organización antes de que los proyectos la requieran.

¿No nos han dicho siempre que debemos estar listos?

Es interesante entonces que nuestra postura general tenga un modelo consensuado, que nuestro modo de relaciones cuente con garantías para la protección de nuestros negocios e involucrados, basado quizás en condiciones  que nuestros clientes comprendan y acepten.

Es cierto que “el que tiene la joya pone las reglas”, pero estoy seguro que la joya no es el dinero sino el trabajo bien administrado y definido, con el adicional de la dedicación, la pasión y la energía que cada equipo le pone.  Si esta joya no es más importante que “la oportunidad de oro”, nada podrá ser ponderado adecuadamente.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s